Se acerca la Navidad, y todos tenemos recuerdos de lo que significa esta fecha aquí en Argentina.
Sin embargo, cada vez más vemos cómo la Navidad se ha ido secularizando: una Navidad donde, de manera creciente, se intenta dejar fuera a Jesús.
Por ejemplo, en Uruguay la Navidad, oficialmente, no existe. El 25 de diciembre no se llama “Navidad” en el calendario estatal, sino “Día de la familia”, debido a una ley que lo estableció así.
Aunque la gente sigue celebrando con árboles, luces y regalos, el sentido religioso desapareció del lenguaje oficial. Es unatradición laica única en Latinoamérica.
Y vemos escenas casi absurdas… como cuando Nicolás Maduro decidió “adelantar la Navidad”.
INTRODUCCIÓN
El niño que Isaías vio en medio de la oscuridad
Isaías profetizó en uno de los momentos más oscuros de la historia de su pueblo.
Había miedo, opresión, violencia y desesperanza.
Y en medio de ese escenario, Dios no le mostró un ejército, ni un rey adulto, ni una estrategia política.
Le mostró un niño.
Isaías 9:6
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz."
Un niño habla de vulnerabilidad. fragilidad, debilidad, sin defensas,
Un niño habla de dependencia, precisar ayuda, que no puede solito
Un niño habla de sencillez, modestia, humildad
Dios decidió revelarse de esa manera.
Este niño no era débil:
era Dios eligiendo identificarse con nosotros.
En Jesús, Dios:
- se hizo cercano
- El pueblo lo sentía lejos
- se hizo accesible
- se hizo tocable
Juan 1:14
“Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros…”
Este niño necesiba que su mamá le cambiara los pañales y lloraba fuerte cuando tenía hambre para que María le diera el pecho
El cielo no quedó lejos.
El cielo se acercó.
Dios entró en nuestra historia, caminó por nuestras calles y sintió nuestras heridas.
Ese niño contenía a Dios, porque ese niño era Dios.
Y a través de Jesús, “Dios nos acercó el cielo”.
“Abramos 4 regalos que Dios nos dio en Jesús.”
NUESTRO 1° REGALO
El regalo de dirección: Jesús, nuestro Admirable Consejero
Isaías 9:6 “Admirable Consejero”
Vivimos en un mundo lleno de ruido:
- opiniones
- presiones
- expectativas
- confusión
Nunca hubo tanta información… y nunca hubo tanta gente perdida.
Buscando un propósito, un sentido, una persona, un ideal, una banda, un club de futbol, un partido político para poder encontrar una razón para vivir.
Así también nunca hubo tanta gente defraudada o descreída como hoy
Jesús no es un consejero más. Él es el “Consejero” admirable.
Juan 14:6 “Yo soy el camino, la verdad y la vida.”
Santiago 1:5 “Si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios…”
“Todos saben como vivir la vida y te dan por Instagram indicaciones como hacerlo”
En medio de decisiones difíciles,
Jesús trae claridad. Su Palabra es verdad y luz en la oscuridad
NUESTRO 2° REGALO
El regalo de fortaleza: Jesús, nuestro Dios Fuerte
Isaías 9:6 “Dios Fuerte”
Vivimos tiempos de temor:
- violencia
- enfermedad
- inseguridad
- fragilidad económica
Ese niño de Belén no fue sólo tierno… fue Dios mismo entrando en nuestra batalla.
Salmo 46:1 “Dios es nuestro amparo y fortaleza nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”
Jesús venció:
- el pecado
- la muerte
- la maldad
Colosenses 2:15 “y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.
Cuando no podemos más, Dios pelea por nosotros.
NUESTRO 3° REGALO
El regalo de pertenencia: Jesús, nuestro Padre Eterno
Isaías 9:6 “Padre Eterno”
Vivimos en una generación herida:
- soledad
- abandono
- relaciones rotas
Jesús vino a mostrarnos que Dios no es distante.
Juan 14:18 “No os dejaré huérfanos…”
Salmo 68:5 “Padre de huérfanos y defensor de viudas, Es Dios en su santa morada."
En Jesús:
- no estamos solos, tenemos Papá
- no estamos abandonados
- tenemos hogar
Dios no es un recuerdo: es un Padre presente.
NUESTRO 4° REGALO
El regalo de paz: Jesús, nuestro Príncipe de Paz
Isaías 9:6 “Príncipe de Paz”
El mundo ofrece distracciones, pero no ofrece paz.
Juan 14:27 “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
Filipenses 4:7 “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.
La paz de Jesús:
- guarda el corazón
- calma el alma
- sostiene en medio del caos
Esa paz nació en un pesebre y sigue disponible hoy.
Conclusión
Ese niño que Isaías vio:
- sigue siendo Consejero
- sigue siendo Fuerte
- sigue siendo Padre
- sigue siendo Paz
Navidad no niega la oscuridad, pero declara que la luz ya venció
ORACIÓN FINAL
“Señor Jesús,
en esta Navidad venimos tal como estamos.
Con cargas, con luchas, con cansancio.
Gracias porque no te quedaste lejos,
porque te hiciste cercano,
porque naciste para darnos esperanza.
Hoy recibimos tu luz,
tu paz, tu consuelo
tu fuerza, tu amor.
Ilumina nuestras tinieblas,
fortalece nuestras debilidades,
saná nuestros corazones.
Que esta Navidad no sea solo un recuerdo,
sino un nuevo comienzo contigo.
En el nombre de Jesús. Amén.”