ELIJO AGRADECER
Cerrar el año con gratitud – Abrir el año con fe
Hebreos 13:15
“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.”
INTRODUCCIÓN
El balance que solemos hacer
Al llegar a fin de año, casi sin darnos cuenta, hacemos balances.
Repasamos mentalmente el año y muchas veces lo primero que aparece es:
- lo que no salió, (INJUSTICIAS)
- lo que se frustró, (LO INTENTÉ Y NO PASÓ)
- lo que pudo haber sido,
- los lamentos de los “casi lo logro”.
Vivimos en una cultura que nos entrena para mirar lo que falta, no lo que Dios ya hizo.
Pero hoy el Espíritu Santo quiere enseñarnos algo distinto:
cómo cerrar el año con un corazón agradecido y abrir el nuevo año con fe.
Hebreos 13:15 no nos habla de emociones, sino de una decisión espiritual:
“Ofrezcamos siempre… sacrificio de alabanza”.
La gratitud es una ofrenda.
Y como todo sacrificio, a veces cuesta.
- “Ofrezcamos”
La palabra ofrecer implica intencionalidad.
Nadie ofrece algo por accidente.
No dice “si tenés ganas”
No dice “cuando lo sientas”
Dice: ofrezcamos
La alabanza no es solo una reacción, es una decisión voluntaria.
Es algo que yo elijo traer delante de Dios.
👉 Cuando ofrezco, reconozco que Dios es digno, más allá de cómo me siento.
- “Sacrificio”
Acá aparece la palabra que más nos confronta.
Un sacrificio:
- cuesta,
- duele,
- implica renuncia.
Si no cuesta nada, no es sacrificio.
Por eso muchas veces la alabanza más agradable a Dios
no es la que nace del gozo,
sino la que nace en medio del quebranto.
Cuando alabamos:
- con el corazón cansado,
- con respuestas que todavía no llegaron,
- con lágrimas en los ojos,
eso es sacrificio de alabanza.
👉 Es decirle a Dios:
“Señor, no entiendo todo, pero confío en Vos”.
- “De alabanza”
La alabanza no es negar la realidad,
es declarar una verdad mayor.
Alabar es:
- recordar quién es Dios,
- confesar su nombre,
- proclamar su fidelidad.
Por eso el versículo aclara:
“fruto de labios que confiesan su nombre”.
No es solo lo que pasa en el corazón,
es lo que sale de nuestra boca.
👉 Cuando alabamos, alineamos nuestra boca con la verdad de Dios y no con la queja.
3 pasos que dan cuenta de nuestra decisión
1 – DAR GRACIAS TODO EL TIEMPO
La gratitud no depende de las circunstancias
Hebreos 13:15 “Ofrezcamos siempre…”
La palabra “siempre” incluye: los días buenos, los días difíciles, los procesos, las esperas.
1 Tesalonicenses 5:18: "Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús".
“Siempre”
Esta palabra rompe nuestra lógica humana.
Siempre incluye:
- los días buenos y los días difíciles,
- los momentos de victoria y los procesos de espera,
- cuando entiendo… y cuando no.
La Biblia no dice:
“Ofrezcamos cuando todo sale bien”
“Ofrezcamos cuando recibimos lo que pedimos”
Dice: siempre o continuamente
Esto nos enseña que la alabanza no depende de las circunstancias, depende de nuestra confianza en Dios.
Dar gracias en todo tiempo no niega el dolor, pero afirma la fidelidad de Dios.
Muchas veces pensamos que el año fue malo, pero en realidad Dios nos sostuvo todo el año.
– El niño que crece
Un niño no crece de un día para otro.
Si lo miramos todos los días, parece igual.
Pero cuando pasa el tiempo, notamos cuánto creció.
Así pasa con nuestra vida espiritual: el crecimiento ocurre aunque no siempre lo notemos.
La gratitud nos ayuda a reconocer los avances que el afán nos hace ignorar.
Preguntas para el corazón (podés leerlas despacio):
- ¿Qué aprendí este año?
- ¿En qué áreas Dios me fortaleció?
- ¿Qué puertas sí se abrieron?
- ¿De qué me guardó el Señor?
Agradecer por lo pequeño es honrar a Dios, porque lo pequeño es el principio de lo grande.
Cuando aprendemos a agradecer en todo tiempo, algo empieza a cambiar dentro nuestro.
Y eso nos lleva al segundo punto…
2 – DAR GRACIAS A DIOS ES OBRA DEL ESPÍRITU SANTO
A Dios le agradan los corazones agradecidos
Salmo 100:4 “Entrad por sus puertas con acción de gracias…”
La gratitud es la puerta de entrada a la presencia de Dios.
No entramos con reclamos, entramos con gratitud.
No entramos con queja, entramos con alabanza.
– La llave correcta: Imaginate tener muchas llaves, pero solo una abre la puerta.
La gratitud es una de las llaves que abre el acceso a una adoración genuina.
- La queja apaga el fuego del Espíritu.
- La gratitud lo aviva.
El Espíritu Santo trabaja mejor en corazones humildes, sensibles y agradecidos.
Por eso, agradecer no es solo un hábito, es una obra del Espíritu en nosotros.
QUÉ DECISIÓN VOY A TOMAR AL CIERRE DE ESTE AÑO
Este año que termina decido:
Cambiar la queja por alabanza.
Bendecir el nombre del Señor.
Declarar sus maravillas.
Y cuando el Espíritu produce gratitud en nosotros, ocurre algo más profundo todavía…
3 – LA GRATITUD ES UNA EXPRESIÓN DE LA FE
El que cree, agradece antes de ver
Filipenses 4:6
“Sean conocidas vuestras peticiones… con acción de gracias.”
La fe agradece antes de recibir.
La fe dice: “Señor, confío en Ti aunque todavía no vea”.
Ilustración – El paquete en camino
Cuando compramos algo y sabemos que ya fue enviado, estamos tranquilos.
Todavía no llegó, pero sabemos que viene en camino.
Así es la fe:
agradecemos porque confiamos en el Dios que cumple.
Muchas veces:
la preocupación revela falta de fe,
y la falta de gratitud acompaña esa incredulidad.
Pero la gratitud declara:
“Dios está obrando, aunque todavía no lo vea”.
TERMINAR EL AÑO DECLARANDO PALABRA: Salmos 28:7: "El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Por eso se regocija mi corazón, y con mi cántico le daré gracias".
Decisiones para cerrar y abrir ciclos
Al cerrar este año y abrir uno nuevo, tomamos decisiones espirituales:
- Decido no quedarme con los “lamentos de los casi”.
- Decido declarar las maravillas de Dios.
- Decido avivar el fuego del Espíritu.
En mi boca habrá gratitud por lo que Él hizo, hace y hará.
Oración
Señor Jesús
Venimos tal como estamos,
con todo lo que este año trajo,
con lo que entendemos
y con lo que todavía no comprendemos.
Hoy elegimos ofrecer sacrificio de alabanza.
No porque todo fue fácil, sino porque Tú fuiste fiel.
Señor, gracias por lo que hiciste este año.
Gracias por las puertas que abriste,
por las personas que pusiste en nuestro camino,
por las fuerzas que nos diste cuando creímos no tener más.
También te damos gracias, estuviste obrando, formando nuestro carácter
y enseñándonos a confiar.
Perdonanos, Señor, por las veces que nos quejamos,
por las veces que olvidamos agradecer, por las veces que miramos lo que faltó
y no todo lo que ya habías hecho
Hoy decidimos cambiar la queja por alabanza, el temor por fe, y la preocupación por gratitud.
Espíritu Santo, aviva el fuego en nuestro corazón.
Decidimos elegir tener un corazón sensible
y agradecido, porque eso nos hace íntimos tuyos
Señor, ponemos delante tuyo el año que termina y el año que comienza.
Creemos que lo mejor viene, no porque confiamos en nuestras fuerzas, sino porque confiamos en vos!
Te damos gracias Señor. En el nombre de Jesús. Amén.