La importancia del Clamor
Salmo 50:15
Salmo 61:1-3
Salmo 18:6
Her 33:3
Salmo 55:16
Salmo 34:17
INTRODUCCIÓN
Hay momentos en la vida donde todo se vuelve insoportable y sentimos que nuestro mundo se hunde y parece que no tenemos de dónde tomarnos para seguir adelante frente a tantas adversidades,luchas, pruebas batallas.
No estamos hablando de problemas simples…
Estamos hablando de esos momentos donde el alma se quiebra, y decis estoy cansado, no doy más:
- Cuando un hijo está mal
- Cuando una situación se descontrola
- Cuando ya hiciste todo lo que podías hacer
- Cuando nadie tiene respuestas
- Cuando las deudas se acumulan
- Cuando los hijos no escucharon el consejo y fallaron
Amo porque la Biblia está llena de historias donde personas viven circunstancias que en su esencia son muy similares a las que nos tocan vivir a nosotros.
Esto es lo que nos permite, con un corazón sincero y vulnerable, acercarnos a Jesús.
Para así poder tener la experiencia de un milagro en nuestras vidas.
Te desafío a que hagas de los evangelios una lectura constante.
Encontrarás en cada una de sus historias como Jesús se relaciona con gente simple, sencilla, como antes te decía, con problemas similares a los tuyos y les ayuda a despertar un poder increíble que todos tenemos dentro, que es el poder de la fe.
Amo a Jesús porque es Dios mismo que se humaniza. Se mimetiza y se confunde como un ser humano más, se hace cercano, y nos ayuda acercarnos a Dios en medio del infierno que estamos viviendo.
- ¿Cómo salir adelante?
- ¿Cómo enfrentar esas situaciones límites?
- ¿Cómo resolver momentos cuando sentimos que nos falta el aire?
- ¿Qué hacer cuando no podemos más?
La mujer del flujo de sangre, el hombre el el estanque de Betesda, la samaritana del pozo, Zaqueo el rechazado
Hay una historia en Marcos 9 que nos muestra un Jesús que desciende del monte en donde había sido transfigurado, donde había estado junto a Moisés y Elías. Ahora, en el llano de la vida de todos los días, se acerca un padre desesperado que no encuentra salida.
Jesús le ayudará a encontrar el camino para encontrar la salida.
Compartamos esta maravillosa historia
Marcos 9.23-24 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
Este padre no viene con una teoría para discutir sobre demonología, o sobre los ángeles caídos. No dice: "que tipo de demonio tiene mi hijo?" No!!!
Viene con una desesperación. Viene a Jesús sin esperanza. No espera, no tiene paciencia, ni paz, solo tiene angustia, asfixia, siente que no puede respirar.
Su hijo está destruido… y él ya no sabe qué hacer.
Y en medio de ese dolor, dice una de las frases más honestas de toda la Biblia:
“Creo… pero ayúdame en mi incredulidad”
Cuando mi fe no alcanza: No dice “no creo”…
Dice: “Creo… pero ayúdame a creer más “Y ahí está revelada la condición de todos nosotros:
Jesús a este padre lo va a conducir a descubrir el poder de la FE
1-LA FE QUE CONFÍA EN EL PODER DE DIOS
Seguramente este padre habrá recorrido tantos lugares en su desesperación. Es lo que nos sucede a cada uno de nosotros cuando nos encontramos apremiados o en situaciones límites. En la desesperación solemos golpear puertas desconocidas.
Muchas veces nos metemos en lugares equivocados parapsicólogos, centros espiritistas, astrólogos, etc.
Este hombre al escuchar de Jesús, llevó rápidamente a su hijo
Marcos 9.17 "Maestro, traje a ti mi hijo..."
Me impactó poder profundizar la expresión de este padre que dice “ayúdame en mi incredulidad”. Muestra qué es vulnerable, que necesita de Jesús. Y que sobre todas las cosas necesita ayuda. Pero prestemos atención a esta expresión “ayúdame” el poder que tiene en el original
La palabra “ayúdame” (del griego boēthei) no es una palabra suave…
Viene de dos raíces: boē = grito, clamor desesperado y theō = correr
“Ayúdame” Es un grito de alguien que corre desesperadamente pidiendo ayuda.
Es el clamor de alguien que ya no puede más
No es una oración religiosa.
Cómo te darás cuenta no es una oración así nomás. Es un grito profundo del alma que está rota, que está desesperada.
“Ese es el clamor que se convierte en la antesala del milagro”
No son las palabras (correctas) “aestetic”…bonitas, adornadas, elocuentes para instagram. Sino que son del corazón desesperado que reconoce su necesidad.
Porque hay oraciones…
y hay clamores.
Ese clamor del padre, no fue ignorado…cuando el clamor es genuino, te posiciona delante del poder de Dios.
Este padre no ora… sino que clama
El padre reconoce que solo el poder de Dios,
Solo Jesús puede ayudarlo.
2. LA FE QUE CONFÍA EN EL HIJO DE DIOS
Este Padre corrió hacia la persona correcta
Porque no todo clamor transforma…solo el que es dirigido a Jesús
“No es solo tener fe… es saber dónde ponerla.”
Nuestros ojos deben estar puestos en el lugar correcto
“puestos los ojos en Jesús autor y consumador de la fe” Hebreos 12:2
Este hombre entendió algo clave:
No fue a un sistema. No fue a una idea. Fue a Jesús
Marcos 9.23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
Jesús le va a dar una frase poderosa:
“Si puede creer, en lo que él le está diciendo, al que cree todo lo es posible.
Cuando creemos en Jesús, se nos abre por delante un mundo de posibilidades.
Es lo que nos hace avanzar a pesar de todas las cosas.
El creer en Jesús hace que todo sea posible..
Si todos tus caminos están cerrados, si tus posibilidades se convirtieron en imposibilidades, si te das cuenta que todo está para atrás este es el momento para que creas en Jesús.
Éste es el motivo por el cual la racionalidad muchas veces intenta ridiculizar la fe.
Porque hace que todo sea posible.
La razón humana es la que quiere marcar el límite y en un punto abandona el camino al cual se lanza la fe, que sigue adelante, que no se detiene.
¿Cuál es el fundamento por el cual la fe sigue avanzando?
Porque todo es posible para el que cree
La Fe es el motor que promueve al hijo de Dios.
3-LA FE QUE CONFÍA EN LA ORACIÓN
Ese grito del padre, ya era una oración.
Pero no cualquier oración…era un clamor que rompía el silencio.
“Hay batallas que no se ganan con fuerzas… se ganan de rodillas.”
Hay momentos que lo único que nos queda, es orar
Recordemos la historia de Moisés, en Éxodo 17. Fue la guerra con Amalec.
Éxodo 17.10-13 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
Moisés subió al monte a buscar a Dios. Moisés subió acompañado por Aaron y Hur, los sacerdotes. Mientras que el joven Josué estaba en el campo de batalla y tenía que enfrentar al enemigo
Cuando Moisés levantaba sus manos sucedía que el ejército prevalecía. Pero llego el momento que se cansó. Entonces pusieron una piedra donde se sentó y los dos que le acompañaban levantaron sus brazos, de esta manera lograron una contundente victoria
Esto significa que mientras que los brazos estaban levantados, la victoria estaba asegurada.
Qué gran mensaje para todos nosotros, las grandes batallas se ganan en la cumbre, en los lugares altos, ese es el lugar donde Dios está. Representa la vida de oración. Ejemplificada claramente en la historia de Moisés.
Hubo un momento que Moisés se cansó, y necesitaba compañía para seguir orando.
Hay momentos que necesitamos compañeros de oración cuando las batallas son fuertes.
Por eso trabajamos con grupos pequeños donde nos entrelazamos y descubrimos verdaderos hermanos de la vida con quienes nos unimos para orar juntos.
Descubrimos entonces las palabras de Jesús
Mateo 18.19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Muchas veces solemos decir que la verdaderas batallas son los espirituales.
Primero tenemos que tener Victoria en los cielos y luego se manifestará en la tierra.
Marcos 9.29 Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
“Este género no sale sino con oración…”
“Dios no está buscando oraciones lindas… está buscando clamores reales.”
Esta es el tipo de fe que mueve montañas
Este tipo de demonio solo puede ser expulsado mediante la oración y el ayuno : No es que la oración y el ayuno nos hagan más dignos de expulsar demonios, sino que nos acercan al corazón de Dios y nos ponen en sintonía con su poder. Son una expresión de nuestra total dependencia de Él.
Jesús ya les había dado autoridad para expulsar demonios ( Marcos 3:14-15 ).
Esta total dependencia de Dios es el remedio para muchos problemas espirituales. Sentir decepción con uno mismo es haber confiado en uno mismo.
ISAÍAS 61.3 NBLA
Para conceder que a los que lloran en Sión se les dé diadema en vez de ceniza,
Aceite de alegría en vez de luto, Manto de alabanza en vez de espíritu abatido, Para que sean llamados robles de justicia, plantío del Señor, para que Él sea glorificado