Lucas 9:23: "Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, . tome su cruz cada día, y sígame".
Juan 7:37: "En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba"
Jesús jamás obliga, él siempre invita.
Y cada invitación tiene una respuesta.
El problema no es la invitación, el problema es qué hacemos nosotros con esa invitación.
1. La primer reacción es la de aquellos que rechazan a Jesús:
No todos los que escuchan a Jesús lo siguen, y obedecen
Hay mucho oidor de la palabra de Dios, pero no todos ellos son hacedores de la palabra
Podes estar cerca de Jesús… y aun así perderte lo que Él quiere hacer con vos
Hay gente que entiende perfectamente lo que Jesús pide…y aun así decide no hacerlo.
El caso del joven rico:
Mateo 19:21-22
“Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres… y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste…”
Jesús no le habló en parábolas. No fue ambiguo. No fue confuso. Fue directo.
Entendió perfectamente lo que Jesús le estaba pidiendo. Pero no quiso. Y se fue. Se fue triste.
Porque hay veces que el problema no es que no amás a Jesús… es que amamos más otra cosa.
En Lucas 9:23 Jesus dijo “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo…”
No es seguir a Jesús sumándolo como algo más a tu vida, es seguirlo negándote a vos mismo.
Y eso es lo incómodo…
Porque este pibe:
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No era un rebelde
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No era un perdido
Era alguien que quería hacer las cosas bien, reconoció que estar cerca del maestro era bueno
Y aun así…no estuvo dispuesto a rendir su seguridad
Hoy no hablamos de riquezas solamente, hablamos de todo eso que te da seguridad:
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Tu imagen
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Tu proyecto
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Tu idea de futuro
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Tu comodidad
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Tu control
Eso que no querés soltar.
Hay gente que ama a Jesús… pero no lo suficiente como para rendir tod
El problema no es que no escuchás a Dios… lo escuchas, lo entendes pero no querés soltar lo que te pide.
Jesús no se adapta a nuestra comodidad, a lo que nos gusta a nosotros, Él nos mueve de la comodidad y nos lleva a nuevos niveles, esto requiere esfuerzo, sacrificio, entrega, rendición, humildad.
SI TENES LAS MANOS OCUPADAS, CON UN SENTIDO DE SUFICIENCIA, NO VAS PODER RECIBIR LO NUEVO, NO HAY ESPACIO
2. LA SEGUNDA REACCIÓN ES LA DE AQUELLOS QUE USAN A JESÚS
Y acá es donde se pone peligroso.
Porque estos no se van. Se quedan. Participan. Se involucran.
Pero en el fondo… usan a Jesús para sus propios intereses.
Jesús lo confronta directamente a estos:
Juan 6:26 (NVI)
“—Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales, sino porque comieron pan hasta llenarse.”
En otras palabras:
“No me están buscando por quién soy… me están buscando por lo que les doy.”
Y nadie de los que estamos acá está rechazando a Jesús abiertamente.
Pero la pregunta es:
¿por qué lo estás siguiendo?
Hay gente que no sigue a Jesús… sigue lo que Jesús le puede dar
Podés venir a la iglesia … sin estar rendido a Dios.
Podemos:
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Estudiar teología
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Servir
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Liderar
y que en el fondo Jesús sea un medio… no el fin.
Siempre pensando en que necesito de su ayuda para que me vaya bien en la vida, como si fuese mi pata de conejo, la de la buena suerte
Cuando tengo problemas lo busco, cuando me va bien hay un mejor plan o invitación
Y sin darnos cuenta… estamos usando a Jesús por interés
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que no me falte el trabajo
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para estar siempre sano
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para sentirme mejor, porque cuando sirvo, yo ando bien espiritualmente?
y luego si Jesús no está en el centro.. puedo caer en el orgullo
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“Mirenme, que bien lo hago”
Mateo 7:22-23 (NVI)
“Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre…?’
Entonces les diré claramente: ‘Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!’”
Si lo que haces hoy fuera probado por el fuego, ¿cuánto quedaría como valioso ?
3. LA TERCER REACCIÓN ES LA DE AQUELLOS QUE SE LA JUEGAN POR JESÚS
Este es el grupo que lo cambia todo.
Esta es la gente de El Cielo Aqui
¿Cuántos se la juegan por Jesús?
No son perfectos.
No son los que nunca fallan.
No son los que la tienen toda clara.
Son unos bichos raros, en un mundo sin compromiso: ellos son leales y obedientes,
Apasionados por Jesús y lo que ama Jesús,
Apasionados por las personas que sufren, los encarcelados, en prisiones espirituales, a los quebrantados de corazón, sin esperanzas, enfermos, a los que están solos, los rotos, son los van a buscar a los que piensan en suicidarse porque no ven la salida.
Un día alguien lo hizo por ellos, hoy son los que se juegan por Jesús!!
Dios no está buscando perfección. Está buscando corazones dispuestos y rendidos
Miremos a Pedro.
Pedro le dice a Jesús:
Mateo 26:33 (NVI)
“—Aunque todos te abandonen, yo jamás lo haré.”
y al ratito…
Mateo 26:74 (NVI)
“Entonces comenzó a echarse maldiciones, y les juró: ‘¡A ese hombre ni lo conozco!’”
Pedro prometió todo y falló.
Pero acá está la diferencia:
Pedro no se fue. Pedro no se justificó. Pedro no se endureció.
Pedro volvió.
Se quebró. Se arrepintió. Se rindió. Y Jesús no lo descartó.
El problema no es caerse… es no matar el orgullo y no reconocer haber fallado
Lo único que Dios necesita de vos… es que lo ames de verdad
Y este mismo Pedro…
El que falló, el que negó, el que se quebró, se rindió y se llenó del Espíritu.. termina predicando.
Hechos 2:41 (NVI)
“Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas.”
¿Entendemos esto?
Dios no usa a los perfectos… usa a los que disponen su corazón
No hay excusas delante del Señor
Y cuando alguien se la juega por Él: no se queda igual, no se queda quieto, no se queda dentro de 4 paredes.
Pedro no solo fue restaurado, Pedro predicó, salió, se expuso y miles conocieron a Jesús
Porque los que se la juegan por Jesús… no pueden quedarse callados
Los que se se la juegan por Jesús entienden el sentido de URGENCIA que hay.