Hechos 27:1-11
Cuando se decidió que navegáramos rumbo a Italia, entregaron a Pablo y a algunos otros presos a un centurión llamado Julio, quien pertenecía al batallón imperial. 2 Subimos a bordo de un barco, con matrícula de Adramitio, que estaba a punto de zarpar hacia los puertos de la provincia de Asia, y nos hicimos a la mar. Nos acompañaba Aristarco, un macedonio de Tesalónica. 3 Al día siguiente, hicimos escala en Sidón, y Julio, con mucha amabilidad, permitió a Pablo visitar a sus amigos para que lo atendieran. 4 Desde Sidón zarpamos y navegamos al abrigo de Chipre, porque los vientos nos eran contrarios. 5 Después de atravesar el mar frente a las costas de Cilicia y Panfilia, arribamos a Mira de Licia. 6 Allí el centurión encontró un barco de Alejandría que iba para Italia, y nos hizo subir a bordo. 7 Durante muchos días la navegación fue lenta y a duras penas llegamos frente a Gnido. Como el viento nos era desfavorable para seguir el rumbo trazado, navegamos al amparo de Creta, frente a Salmona. 8 Seguimos con dificultad a lo largo de la costa y llegamos a un lugar llamado Buenos Puertos, cerca de la ciudad de Lasea. 9 Se había perdido mucho tiempo y era peligrosa la navegación por haber pasado ya la fiesta del ayuno.[a] Así que Pablo advirtió: 10 «Señores, veo que nuestro viaje va a ser desastroso y que va a causar mucho perjuicio tanto para el barco y su carga como para nuestras propias vidas». 11 Pero el centurión, en vez de hacerle caso, siguió el consejo del timonel y del dueño del barco. 12 Como el puerto no era adecuado para invernar, la mayoría decidió que debíamos seguir adelante, con la esperanza de llegar a Fenice, puerto de Creta que da al suroeste y al noroeste, y pasar allí el invierno
Todos alguna vez atravesamos tormentas, vientos contrarios, donde todo se hace más lento de lo habitual, las dificultades no menguan sino que continúan y al igual que Pablo parece que las amenazas del futuro indican más problemas y peligros, son momentos donde:
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sentimos miedo, se nos complican cosas
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el cansancio parece mayor
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dudamos, pensamos en abandonar
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no entendemos lo que Dios está haciendo
El aceptar las invitaciones de Jesús nos trae la certeza, que nuestro destino es seguro.
Y una de las preguntas más difíciles que nos hacemos es:
“SI SOY UN HIJO DE DIOS, ¿por qué estoy pasando esto?”
Porque solemos creer que obedecer a Dios nos evita las tormentas.
Pero la historia de Pablo demuestra lo contrario.
Pablo estaba en esa tormenta no por desobediencia, sino justamente por obedecer el llamado de Dios.
Dios le había dicho que iba a ir a Roma, distintos profetas le confirmaron que su destino era ese, debía predicar en la capital del Imperio
“En Roma te espera cárcel” “allí vas a morir” “Cristo será dado a Conocer”
El al final su recorrido le interesaba proclamar a Jesús no le importaba otra cosa
A partir de esta historia, quiero que veamos 3 certezas que tenemos como cristianos al haberle dicho que si a las invitaciones que Jesús hace.
1. SI JESÚS te hizo una invitación, TAMBIÉN TE VA A SOSTENER
Hechos 27:13-19
Cuando comenzó a soplar un viento suave del sur, creyeron que podían conseguir lo que querían, así que levaron anclas y navegaron junto a la costa de Creta. 14 Poco después se nos vino encima un viento huracanado, llamado Nordeste, EUROCLIDÓN, que venía desde la isla. 15 El barco quedó atrapado por la tempestad y no podía hacerle frente al viento, así que nos dejamos llevar a la deriva. 16 Mientras pasábamos al abrigo de un islote llamado Cauda, a duras penas pudimos sujetar el bote salvavidas. 17 Después de subirlo a bordo, amarraron con sogas todo el casco del barco para reforzarlo. Temiendo que fueran a encallar en los bancos de arena de la Sirte, echaron el ancla flotante y dejaron el barco a la deriva. 18 Al día siguiente, dado que la tempestad seguía arremetiendo con mucha fuerza contra nosotros, comenzaron a arrojar la carga por la borda. 19 Al tercer día, con sus propias manos arrojaron al mar los aparejos del barco.
Qué impresionante:
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la tormenta seguía
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el viento seguía
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el barco crujía
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todos estaban desesperados
El llamado a ser un hijo de Dios no significa ausencia de tormentas.
Significa presencia de Dios en medio de ellas.
Pablo no se sostenía según
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cómo estaban sus emociones
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el clima y como estaba el día, ¿hay sol o está nublado ?
Él se sostenía en lo que Dios había hablado
Pablo tenía algo: Una palabra de Dios.
Dios ya había hablado sobre su vida.
Pablo iba a llegar a Roma.
Y si Dios te habló, entonces la tormenta no puede destruir su propósito.
La tormenta puede sacudir tu vida, pero no puede cancelar la palabra que Dios habló sobre vos.
2. Si Jesús te hizo una invitación, el TE SOSTIENE EN MEDIO DEL CANSANCIO
Hechos 27:20-21
20 Como pasaron muchos días sin que aparecieran ni el sol ni las estrellas, y la tempestad seguía azotándonos, perdimos al fin toda esperanza de salvarnos. 21 Llevábamos ya mucho tiempo sin comer, así que Pablo se puso en medio de todos y dijo: —Señores, debían haber seguido mi consejo y no haber zarpado de Creta; así se habrían ahorrado este perjuicio y esta pérdida. 22 Pero ahora los exhorto a cobrar ánimo, porque ninguno de ustedes perderá la vida; solo se perderá el barco.
Eran muchos días, sin sol, ni estrellas, ni luna, solo oscuridad
Y hay tormentas así:
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largas
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desgastantes
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silenciosas
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emocionales
Hay luchas donde uno deja de ver:
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claridad
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dirección
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esperanza
La Biblia dice:
20 Como pasaron muchos días sin que aparecieran ni el sol ni las estrellas, y la tempestad seguía azotándonos, perdimos al fin toda esperanza de salvarnos.
Qué fuerte.Hasta la tripulación perdió la esperanza.
Pero Pablo permaneció firme.
Hay gente que abandona antes del milagro
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abandona el ministerio
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abandona la oración
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abandona el matrimonio
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abandona la fe
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abandona el propósito
No porque la promesa haya sido falsa, sino porque se cansaron en el proceso.
Y acá hay algo tremendo:
Dios no le prometió a Pablo comodidad.
Le prometió destino.
El problema nunca fue la palabra que Dios dio; el desafío es resistir la tormenta sin soltar la promesa.
Porque muchas veces:
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el barco se mueve
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las olas golpean
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el cielo se oscurece
Pero Dios sigue estando presente.
3. Si Jesús te hizo una invitación, el TE SOSTIENE AUNQUE TENGAS MIEDO
Hechos 27:23-25
23 Anoche se me apareció un ángel del Dios a quien pertenezco y sirvo, 24 y me dijo: “No tengas miedo, Pablo. Tienes que comparecer ante el César y Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo”. 25 Así que ¡ánimo, señores!
Confío en Dios que sucederá tal y como se me dijo.
Pablo necesitó ser fortalecido con una Palabra
A veces pensamos que la gente de fe nunca siente miedo.
Pero la valentía bíblica no es ausencia de miedo.
Es avanzar aun confiando en Dios en medio del miedo.
El mar no se calmó inmediatamente.
Dios primero habló y después Pablo tuvo que atravesar la tormenta.
Porque muchas veces queremos:
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palabra sin proceso
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promesa sin desierto
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destino sin batalla
Pero Dios también trabaja en nosotros mientras atravesamos el proceso.
El barco se destruyó, pero ninguno murió.
Lo externo puede romperse, pero cuando Dios sostiene tu vida, el propósito sigue vivo.
Quizás:
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se rompieron planes
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se rompieron expectativas
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se rompieron seguridades
Pero vos seguís vivo porque Dios todavía no terminó con vos. La invitación de Dios sigue en pie.
Hechos 27:44
44 y de que los demás salieran valiéndose de tablas o de restos del barco. De esta manera todos llegamos sanos y salvos a tierra.
No llegaron como imaginaron.
No llegaron cómodos.
No llegaron en un barco intacto.
Pero llegaron.
Y alguien necesita escuchar esto hoy:
Tal vez no vas a llegar de la manera que imaginabas, pero si Dios habló, vas a llegar.
Si Dios invitó, él va a sostenerte.
Aunque la situación parecía el fin, este desastre natural sirvió para que Dios demostrara su soberanía, protegiendo la vida de las 276 personas a bordo y permitiendo que Pablo cumpliera su propósito de testificar en Roma
Porque cuando Dios da una palabra sobre tu vida, Él mismo se compromete a sostenerte.
El barco puede romperse, pero el propósito de Dios no.
Hay tormentas que no vienen para destruirte, sino para enseñarte a depender de Dios.