Cuando la espera tiene propósito | Victoria Ortiz

Escrito el 21/09/2026
Iglesia El Cielo Aquí

“En tu mano están mis tiempos.”
Salmos 31:15 

Esperar no es fácil. Como cuando oramos por algo y la respuesta no llega cuando esperamos, pueden aparecer la ansiedad, el miedo y las dudas. Pero la Biblia nos muestra que la espera no significa ausencia.

En la historia de Lázaro, sus hermanas estaban convencidas de que, si Jesús hubiera llegado antes, su hermano no habría muerto. Desde su perspectiva, parecía que Jesús se había demorado. Pero Jesús estaba obrando algo mucho más grande de lo que ellas podían ver.

Jesús no fue indiferente a su dolor. Lloró con ellas, se compadeció de su sufrimiento y les mostró que, aún en medio de la espera, Él seguía teniendo el control.

Lo que parecía un retraso terminó revelando la gloria de Jesús de una manera inimaginable. Y así como Jesús tenía un propósito en la espera de Marta y María, también lo tiene en los procesos que atravesamos como iglesia.

Aunque no entendamos lo que está pasando, podemos confiar en que Dios sigue obrando. Lo que hoy parece silencio puede convertirse en un milagro, en una enseñanza o en una muestra de Su gloria que todavía no alcanzamos a ver.

La espera no significa que Dios se haya detenido. Él sigue obrando, aun cuando todavía no podamos verlo.