El amor sabe escuchar - Mensaje #1 | Serie "40 días de oración, ayuno y acción"

Escrito el 03/11/2025
Iglesia El Cielo Aquí

“Jesús contestó: ‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’. Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos” Mateo 22:37-40

Qué increíble pensar que Jesús está diciendo que toda la biblia, los 66 libros que tenemos, están resumidos en estos dos mandamientos. Qué poder de shíntesis.
Jesús tiene la capacidad de hacer simple lo difícil. 

Te habrás dado cuenta lo simple que es: Amar a Dios y al prójimo como uno mismo
Dirás y esto ¿qué tiene que ver con la capacidad de escuchar?

Escuchar es concentrarme en otro. Es amar al prójimo. Desplazar mi necesidad para poner al otro primero
Parte de la violencia de la sociedad de hoy en día, es que la gente no se escucha. 

Aun en conflictos internacionales entre Naciones, para llegar a una situación de guerra, primero se agotan todas las vías de diálogo

Hoy en día todos hablan, parece que no se escuchan. Una voz tapa la otra
Podemos decir sin temor a equivocarnos que no hay diálogo. 
Todos hablan de la importancia que tiene en la resolución de conflictos con el diálogo. 
Todos le asignan al diálogo la base de la construcción de cosas mayores, pero nadie lo practica 

 

Si no hay diálogo, lo único que queda es el monólogo. El monólogo se basa en el hecho que el otro no existe
En el monólogo solo existe el YO
No hay Dios, no hay otro


Por eso Jesús arma un encuadre de una reacción de tres: Dios, el otro y yo

Veamos 3 claves de este encuadre que arma Jesús

LA PRIMER CLAVE ES QUE DIOS NOS ESCUCHA

En un viejo libro de física, los autores Charles Mann y George Twiss formularon una pregunta que ha dado vueltas durante generaciones:
“Si un árbol cae en un bosque y no hay nadie cerca para oírlo, ¿hace ruido?”
Durante años, científicos y filósofos discutieron sobre la respuesta. 

Algunos decían que sí, porque el sonido es una vibración física; otros decían que no, porque sin un oído que perciba, el sonido no existe realmente.

¿Será entonces que cuando nos sentimos solos y el corazón cargado, necesitamos hablar?
“Si nadie está a nuestro lado, Dios escucha mi clamor, ¿Dios me oye?”

A veces, nuestras oraciones parecen perderse en el silencio. Nos sentimos como ese árbol, cayendo en un bosque vacío, sin nadie alrededor que perciba el estruendo de nuestro dolor.

Pero la Biblia nos asegura que sí hay alguien que escucha.

El salmista lo expresó con una certeza profunda:

“En mi angustia invoqué a Jehová, y mi clamor llegó hasta sus oídos” Salmo 18.6

Aunque nadie más escuche, Dios oye.
Aunque nadie entienda, Dios comprende.
Aunque nadie responda, Dios atiende.

Su oído no se desconecta del corazón de sus hijos. 
Él oye el susurro de nuestras lágrimas, el clamor de nuestra soledad, el gemido que no alcanza palabras.

Así como el árbol realmente hace ruido aunque nadie esté allí para oírlo, tu clamor tiene sonido en el cielo, aunque nadie lo perciba en la tierra.
Dios siempre escucha, incluso cuando el mundo parece guardar silencio.

"Los ojos de del Señor están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos." Salmo 34.15 

LA SEGUNDA CLAVE ES QUE ESCUCHAR MEJORA LAS RELACIONES

-Muchas veces no escuchar, es no considerar que el otro existe, como el ejemplo del árbol que cae en un bosque silencioso.

Habrás escuchado la expresión 
La indiferencia mata
Ignorar al otro lo hace invisible, le hace sentir que no existe.
Éste es uno de los problemas más graves en la relaciones interpersonales y que muchas veces desencadenan separaciones, ruptura de relaciones que amamos

Muchas personas no escuchan para entender; solo escuchan para preparar su réplica.

Podemos decir que escuchar es un acto de humildad.

Escuchar no es solo oír. 

OIR es el sentido físico que nos permite percibir los ruidos a nuestro alrededor, 

ESCUCHAR hace funcionar la atención, la comprensión y la empatía.

Hoy se habla mucho de la escucha activa. “No solo te oigo, tenés mi atención.”.

"Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;" Santiago 1:19

Para escuchar debemos desplazar el YO para poner al otro en primer lugar
Conocer el amor de Dios, es saber que Dios nos escucha, es la base para aprender a escuchar.
Dios nos escucha porque nos ama. 

LA TERCER CLAVE ES QUE ESCUCHAR ES UN ACTO DE AMOR

Queremos que todas las personas que nos rodean conozcan el amor de Jesús

Muchas veces equivocamos la manera de compartir el mensaje 
Creemos que debemos de convencer a otros para que se den cuenta que necesitan 
Nada peor que querer imponer a alguien nuestras filosofías, provocaron que la persona se cierre por completo.

Muchos no desean ser evangelizados, pero TODOS desean ser escuchados.
Por eso podemos decir que se puede aprender y escuchar aunque nunca lo hayamos ejercitado a lo largo de toda la vida. 

Muchos de nosotros hemos vivimos centrados en nosotros mismos
Escuchar a las personas desinteresadamente, abre los corazones para que luego escuchen el evangelio

Las palabras de Jesús hacen una conexión inquebrantable entre amar a Dios y amar a las personas.
El amor se demuestra en acciones, y una de ellas es escuchar a las personas, sus historias, su dolor, sus preocupaciones. 

Cuando alguien es escuchado, es dignificado. 

“Dijimos que cuando alguien es escuchado, siente que existe”

Estamos orando por cinco amigos, pero sin una acción se perderá su propósito.
Necesitamos conectar.
Conectamos con las personas mediante conversaciones efectivas.

Una buena charla siempre tendrá impacto positivo y nos ayudará a ganar el corazón y la confianza de las personas para poder hablar del amor de Dios.