Introducción:
En Argentina hay una frase muy común cuando alguien está pasando una mala racha o una mala temporada
Cuando nada sale bien, cuando todo se complica, cuando las cosas no funcionan, la gente dice: “No veo una.”
“No veo una” porque:
- el trabajo no aparece
- los problemas se acumulan
- las decisiones salen mal
- los planes no funcionan.
- no veo una salida u oportunidad
Pero esa frase tiene algo interesante.
Literalmente significa “no veo nada claro ”.
Es como caminar en una casa totalmente oscura.
Si entrás a tu casa de noche y no prendés la luz, empezás a caminar y pasa algo inevitable:
- te llevás la silla por delante
- te golpeás con la mesa
- pisás algo que estaba en el piso.
No es porque seas torpe…es porque no hay luz.
En otras palabras:
El problema muchas veces no es el camino… el problema es caminar a oscuras
Entonces Jesús dice algo muy simple:
Juan 11:9
“Jesús respondió: ¿No tiene el día doce horas? Si alguno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.”
En este momento del relato, Jesús recibe la noticia de que Lázaro está enfermo en Betania. Betania estaba cerca de Jerusalén, y volver a esa zona era peligroso porque los líderes religiosos ya buscaban matar a Jesús.
Los discípulos lo saben y le dicen algo así como:
“Maestro, hace poco querían apedrearte allí… ¿y vas a volver?” Juan 10:31
Ellos ven riesgo, peligro, amenaza.
Pero Jesús responde con una frase que parece simple:
“¿No tiene el día doce horas? El que anda de día no tropieza.”
¿Qué quiso decir?
Jesús estaba diciendo algo profundo:
Cuando uno camina dentro del tiempo, la voluntad y la dirección de Dios, puede avanzar sin miedo a tropezar.
Mientras uno esté caminando en la luz de Dios, puede avanzar con seguridad.
El problema es cuando alguien intenta caminar en oscuridad
1. Caminar en la luz da dirección
Cuando uno camina de día, puede ver el camino.
La luz permite distinguir:
- dónde pisar
- qué evitar
- hacia dónde ir
La luz da claridad. En la vida espiritual pasa lo mismo.
Caminar en la luz significa:
- vivir según la Palabra de Dios
- escuchar su voz
- dejar que Él guíe nuestras decisiones
La luz de Dios nos muestra:
- qué está bien
- qué está mal
- qué camino tomar.
La Biblia dice:
“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” Sal 119:105
Ilustración
Imaginá caminar por una calle llena de pozos de noche, sin luz.
Cada paso es incierto. No sabés dónde vas a pisar.
Pero si alguien enciende un reflector, todo cambia.
Los pozos siguen estando…pero ahora los podés evitar.
La luz no siempre elimina los problemas, pero te permite atravesarlos sin caer.
2. Caminar en la luz da seguridad
Jesús dijo: “El que anda de día no tropieza.
”No significa que la vida será perfecta.
Significa que la luz evita muchos tropiezos innecesarios.
Muchas caídas espirituales no suceden por maldad extrema, sino por falta de luz.
Cuando una persona vive lejos de Dios:
toma decisiones sin sabiduría
se deja llevar por emociones
sigue consejos equivocados-
Pero cuando alguien camina con Dios:
- hay discernimiento
- hay guía
- hay protección.
Caminar en la luz te hace avanzar.
Caminarás sin tropezar porque ves con claridad.
Caminar en la luz te hace vivir en paz.
Dormís tranquilo, sin sobresaltos.
Caminar en la luz te permite hacer la voluntad de Dios.
Ilustración
Es como manejar un auto de noche sin faros.
Podés tener un buen auto, un buen motor, incluso ser buen conductor…
pero sin luces tarde o temprano vas a chocar.
Los faros no manejan el auto por vos, pero te permiten ver lo que viene.
La luz de Dios hace eso en nuestra vida.
3. Caminar en tinieblas produce tropiezos
Jesús contrasta el día con la noche.
Cuando alguien camina de noche:
- no ve los obstáculos
- calcula mal las distancias
- se golpea
caminan en sus propios razonamientos Isaías 50:10
“No seas sabio en tu propia opinión, más bien, teme al Señor y huye del mal”. Prov 3.11
Las tinieblas representan una vida sin dirección de Dios.
Una vida guiada por Satanás, el príncipe de las tinieblas
- por el temor, emociones
- orgullo
- egoísmo,
- decisiones apresuradas
- mentiras, (infiel, roba, engaña y es engañado)
- no es genuino, es falso, no camina en verdad, busca la ventaja o el provecho
- compra cosas robadas y cree que está haciendo un super-negocio
1 Juan 2:11 RVR1960
Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
Las tinieblas no siempre parecen malas al principio
Muchas veces parecen más fáciles.
Pero tarde o temprano producen tropiezos el final de ese camino es de destrucción
Ilustración
Si apagamos todas las luces de esta sala y alguien intenta caminar rápido hasta la puerta, probablemente choque con una silla o tropiece.
No porque sea torpe… sino porque no ve.
Muchas personas hoy viven así espiritualmente.
No ven: caminan con sus entendimientos entenebrecid¢
las consecuencias de sus decisiones
el daño que se hacen y hacen a otros
el camino que los aleja de Dios.
4. Caminar en la luz nos mantiene en el propósito de Dios
Jesús no estaba hablando solo de la luz física.
Él sabía que su vida tenía un tiempo y una misión dada por el Padre.
Por eso dijo: “¿No tiene el día doce horas?”
En otras palabras:
Mientras esté en el tiempo que el Padre determinó, nada puede detenerme.
Jesús caminaba en la luz del propósito de Dios.
Y por eso fue a Betania…
donde iba a ocurrir uno de los milagros más grandes: la resurrección de Lázaro.
Cuando uno camina en la luz de Dios:
no solo evita tropiezos
también llega al propósito que Dios preparó.
Hoy cada persona está caminando en una de dos direcciones:
Caminar en la luz significa:
- buscar a Dios
- escuchar su Palabra
- vivir en obediencia
- dejar que Él dirija nuestras decisiones.
- buscar el consejo sabio
Caminar en tinieblas significa:
- vivir sin dirección espiritual
- decidir solo por emociones o conveniencia
- ignorar la voz de Dios.
La diferencia se ve en el camino.
Uno avanza con claridad.
El otro tropieza constantemente.
Recordemos que Jesús quiere ir a Betania para despertar a Lázaro, pero ellos están aterrados.
La luz = la voluntad del Padre.
El día = el tiempo del Padre.
Los judíos quieren matarlo, pero Jesús no tiene miedo:
Este pasaje nos permite descubrir que todos tenemos un propósito en la vida.
Mientras que nos aferremos al propósito de Dios y que nuestro objetivo sea cumplirlo, nada puede detenernos.
Podríamos decir, sin ningún rasgo de soberbia y omnipotencia, que nos convertimos en personas indestructibles mientras caminamos haciendo el propósito de Dios en la Tierra.
Jesús tenía un propósito: ir y despertar a Lázaro.
Por eso no tuvo temor de regresar a Betania en la región de Judea donde habían intentado asesinarle.
Caminar en luz es querer hacer la voluntad de Dios.
Caminar con obediencia trae paz plena.
La voluntad de Dios es el lugar más seguro.
-El que camina en la luz, camina sin miedo
El miedo se desvanece cuando sé que estoy donde Dios quiere que esté.
Ilustración final
Un padre caminaba con su hijo por el campo al anochecer.
El niño tenía miedo. Entonces el padre encendió una linterna.
El hijo le dijo: “Papá, la linterna no alumbra hasta el final del camino.”
El padre respondió: “No hace falta. Solo alumbra el próximo paso.”
Así es la luz de Dios.
Dios no siempre nos muestra todo el futuro… pero siempre ilumina el próximo paso.
Y el que camina en esa luz, no tropieza.
Jesús dijo en otra ocasión:
“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas.”
La solución para una vida que dice “no veo una”no es esforzarse más…
es encender la luz.
Y esa luz tiene un nombre: Jesús.

