Todavía estás a tiempo | Mensaje #3 de Abril

Escrito el 19/04/2026
Iglesia El Cielo Aquí

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño…
La noche está avanzada, y se acerca el día.
Desechemos, pues, las obras de las tinieblas…
y vistámonos las armas de la luz…
sino vestíos del Señor Jesucristo…” Romanos 13:11- 14

INTRODUCCIÓN

Pablo está hablando a creyentes.
Gente que ya conocía a Dios…
pero que estaba viviendo distraída, acomodada.
Y él les dice:
“Entiendan el tiempo en el que están.”
No se enfoca solo en lo que pasa afuera…
sino en cómo reaccionan ellos por dentro.
En tiempos como estos, Dios nos llama a vivir de una manera distinta.

Hay tres acciones que Dios nos pide como Iglesia en medio de esta temporada.

1️⃣ LA PRIMER ACCIÓN QUE DIOS NOS PIDE COMO IGLESIA ES DESPERTAR

 

Romanos 13:11 “Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos”

 

Pablo no está retando…
está despertando.
No es un llamado de presión…
es un llamado de oportunidad.

Todavía es tiempo.
Todavía podés volver a empezar.
Todavía podés recuperar sensibilidad.
Todavía Dios puede hacer algo nuevo en vos.

Mientras haya un llamado de Dios… hay una nueva oportunidad.

 

La Biblia lo refuerza:
“porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice:

«Despiértate, tú que duermes,
levántate de entre los muertos,
y te alumbrará Cristo».” Efesios 5:14

Dormirse no siempre es alejarse de Dios.

 

A veces es más sutil.
Te dormís en la rutina.
Te dormís en el cansancio.
Te dormís en la sobrecarga.
Te dormís en el “modo automático”.
Seguís viniendo…
seguís haciendo…
pero ya no estás atento.
Y eso tiene consecuencias.
Porque cuando uno está dormido:

  • no ve bien
  • se tropieza
  • se golpea
  • lastima a otros sin darse cuenta

Un corazón dormido no distingue bien… y termina reaccionando mal.

Mientras estamos dormidos espiritualmente…
dejamos de hacer lo que Dios quiere
perdemos sensibilidad
nos volvemos más duros

Y sin darnos cuenta…
 empezamos a parecernos más al clima que nos rodea.

Dios no te despierta para decirte “llegaste tarde”…
te despierta para decirte “todavía estás a tiempo”.

Dios no llega tarde a tu vida… llega justo cuando decidís abrir los ojos.

  • No te resignes al clima que te rodea
  • No te acostumbres a la dureza
  • No des por perdido tu corazón

 

2️⃣ LA SEGUNDA ACCIÓN QUE DIOS NOS PIDE COMO IGLESIA ES DESECHAR

“ La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz. Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en desacuerdos y envidias. ”

Cuando despertás…
Dios empieza a mostrarte cosas.
No para señalarte…
para liberarte.

Porque hay cosas que antes tolerabas…
pero ahora ya no encajan con lo que Dios está haciendo en vos.

No estamos hablando solo de “grandes pecados”.

Estamos hablando de cosas que hoy están normalizadas:

  • formas de pensar
  • hábitos
  • maneras de reaccionar

Cosas que el mundo ve como normales…
pero que no reflejan a Cristo.

Porque seamos sinceros…

  • No puedo vivir quejándome de todo
  • No puedo hablar mal de todos como si nada
  • No puedo tratar a otros con dureza
  • No puedo reaccionar impulsivamente todo el tiempo
  • Echarle la culpa a los demás cuando el problema lo tengo yo

Muchas veces no son cosas “graves”…
 son cosas sutiles.

  • chismes
  • críticas constantes
  • enojo acumulado
  • palabras cargadas
  • actitudes que justificamos

“Esto no es tan grave…”
 “Todos lo hacen…”


Pero sin darte cuenta…
 eso empieza a formar tu corazón.

Los pecados que tolerás hoy… moldean la persona que sos mañana.

Porque vivimos viendo eso todos los días.

 

En redes.
 En conversaciones.
 En el ambiente.

Y sin darnos cuenta…
 lo empezamos a copiar.

Lo que consumís constantemente… termina saliendo naturalmente.

La Biblia lo dice así:
“No te dejes vencer por el mal…” Romanos 12:21


“Quítense toda amargura, enojo e ira…” Efesios 4:31

No es solo evitar lo malo…
es no dejar que eso te gane por dentro.


No podemos reflejar luz… si seguimos abrazando la oscuridad.

No porque Dios te rechace…
 sino porque te está llamando a algo mejor.

Dios no te está diciendo “dejá esto porque sos malo”
te está diciendo “dejá esto porque ya no sos esa persona”

Dios no te quita cosas… te libera de lo que te estaba apagando.

Hacete preguntas simples, pero profundas:

¿Qué estoy consumiendo todos los días?
¿Cómo estoy hablando cuando nadie me corrige?
¿Cómo estoy reaccionando en casa?

Porque esto es clave:

Nuestros hijos están mirando.

No solo escuchan lo que decimos…

  • aprenden de lo que ven.
  • cómo resolvés conflictos
  • cómo hablás del otro
  • cómo reaccionás cuando algo te molesta

Tu vida está enseñando todo el tiempo… incluso cuando no estás hablando.

3️⃣  LA TERCERA ACCIÓN QUE DIOS NOS PIDE COMO IGLESIA ES VESTIRNOS DE CRISTO

“Vestíos del Señor Jesucristo…”
Este es el punto más fuerte.

Porque no alcanza con “no hacer”.

La pregunta es:
 ¿Qué estás mostrando con tu vida todos los días?

Tu carácter.
 Tus palabras.
 Tus reacciones.

¿Sabés por qué nos están conociendo?

  • ¿Por ser pacificadores… o por ser los que tiran leña al fuego?
  • ¿Por traer calma… o por sumar más tensión?

Si no se nota Cristo en tu vida… algo te estás poniendo que no es Él.

No podés delegar la formación espiritual de tus hijos.

No alcanza con:

  • traerlos a la iglesia
  • mandarlos a un grupo
  • esperar que “alguien más” los forme

Porque la formación real ocurre en casa.

Tus hijos no están siendo formados por lo que escuchan una hora… sino por lo que ven todos los días

Seamos honestos…

  • Si en casa hay gritos… aprenden gritos
  • Si en casa hay queja constante… aprenden queja
  • Si en casa hay desprecio… aprenden desprecio
  • Si hay malas palabras,
  • Si hay violencia
  • Si hay engaño
  • Si hay ausencias
  • Si hay silencios
  • Si hay cosas que no se hablan

Después nos sorprende lo que vemos afuera…

Pero muchas veces, eso empezó adentro.

No podemos decir:
“Qué pasa con esta generación…”

Si no nos preguntamos:
“¿Qué estamos modelando nosotros?”

La generación que viene no se está perdiendo sola… está siendo formada por lo que ve en nosotros.

No es tarde para cambiar el clima de tu casa.

No es tarde para:

  • empezar a hablar distinto
  • reaccionar distinto
  • vivir distinto

Porque cuando vos cambiás…
algo se rompe en la dinámica
algo nuevo empieza a crecer

La Biblia dice:
“Revístanse de compasión, bondad…” — Carta a los Colosenses 3:12

“Amen a sus enemigos…” — Evangelio de Mateo 5:44

Esto no es natural…
es Cristo en vos.

¿Qué están viendo tus hijos en vos?

¿A alguien que reacciona como todos…
 o a alguien que refleja a Cristo?

Porque esto es así de fuerte:

Tus hijos no van a vivir lo que les enseñás… van a vivir lo que ven en vos.

No podemos seguir echando la culpa a otros.
No podemos señalar afuera… sin revisar adentro.

Hay un llamado hoy… a hacernos cargo.

Hacernos cargo de:

  • nuestro corazón
  • nuestras palabras
  • nuestro ambiente
  • nuestra casa

No somos responsables de todo lo que pasa… pero sí de cómo respondemos.

Porque la verdad es esta: necesitamos despertar.

Pero no con fuerza humana… no con esfuerzo propio…
necesitamos al Espíritu Santo.

El Espíritu Santo:

  • quema el miedo
  • rompe la dureza
  • purifica el corazón
  • cambia la manera de vivir

No se trata de intentarlo más… se trata de rendirse al Espíritu Santo.

Hoy Dios te está llamando:
A despertar
A desechar
A vestirte de Cristo

Pero no lo vas a hacer solo…
lo vas a hacer lleno del Espíritu Santo.